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 | Estrella Delgado Gutiérrez
Secretaria de Igualdad y Oportunidades NN.GG de Soria |  | | | TARJETA ROJA A LA MINISTRA AÍDO Según el ministerio de igualdad se define violencia de género como un fenómeno invisible durante décadas, siendo una de las manifestaciones más claras de la desigualdad, subordinación y de las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres. La constatación de la existencia de esta situación, marcará un antes y un después en la consideración legal y social de los derechos y libertades de las mujeres.
Ya desde principios de la historia la desigualdad entre hombres y mujeres era evidente. Desde la Edad Media hasta que se produce la Revolución Industrial la mujer siempre se ha encontrado en una situación de subordinación al mientras este se encargaba sólo de trabajar, las únicas funciones que a la mujer le estaban permitidas desempeñar eran, las labores del hogar, la procreación y la cría de los hijos, convirtiéndose así el perfil de la mujer en una analfabeta sin opciones a trabajar fuera del hogar. El primer cambio histórico en el que a la mujer se le plantea la opción de ser un poco mas independiente es a raíz de la Revolución Industrial, en ese momento es cuando tiene la posibilidad de salir del recinto familiar, “sin descuidar las funciones propias de la mujer”, y tener un empleo remunerado siempre por debajo del hombre.
A mediados del siglo XX la mujer es más independiente y la importancia de la maternidad pasa a un segundo plano, piensa más en sus propias expectativas tanto de autorrealización personal como laborales; pero a pesar de que la sociedad haya evolucionado en su forma de pensar respecto a las funciones que cumple la mujer en la misma, aún se sigue produciendo una gran desigualdad no solo en el mundo laboral sino también en el ámbito social.
En la actualidad aún hay una gran resistencia a que las mujeres lleguen a lo más alto de su carrera, por encima del hombre, a que desempeñen puestos laborales de gran responsabilidad o incluso a ocupar empleos que se consideran sólo aptos para el género masculino. Pero aún peor, hay algunos sectores de la sociedad que creen que la mujer debe redimirse y en muchas ocasiones, mas de las que se deberían producir, la mujer sigue encontrándose en un factor de subordinación al hombre en el ámbito familiar, bien sea de matrimonio o de pareja.
La Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, en su artículo 1.1 define la violencia de género:
“como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia”, y “comprende todo acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad.”
En el momento en el que se insulta de forma despectiva a la mujer, o se produce un maltrato físico o psicológico hacia esta, no solo se la esta degradando como mujer sino como persona arrebatando así todos sus derechos.
Se pueden ejercer muchos tipos de violencia hacia la mujer, la más conocida es la violencia física, pero también existen otros tipos de violencia como la psíquica, o sexual.
- Se entiende por violencia física aquella que puede ser percibida objetivamente por otros, que más habitualmente deja huellas externas. Se refiere a empujones, mordiscos, patadas, puñetazos, etc., causados con las manos o algún objeto o arma. Es la más visible, y por tanto facilita la toma de conciencia de la víctima.
- La violencia psicológica se define como la agresión psíquica que aparece inevitablemente siempre que hay otro tipo de violencia. Supone amenazas, insultos, humillaciones, desprecio hacia la propia mujer, desvalorizando su trabajo, sus opiniones... Implica una manipulación en la que incluso la indiferencia o el silencio provocan en ella sentimientos de culpa e indefensión, incrementando el control y la dominación del agresor sobre la víctima.
- Por último se entiende por violencia sexual la que se ejerce mediante presiones físicas o psíquicas que pretenden imponer una relación sexual no deseada mediante coacción, intimidación o indefensión. Aunque podría incluirse dentro del término de violencia física, se distingue de aquella en que el objeto es la libertad sexual de la mujer, no tanto su integridad física.
La gran mayoría de campañas sensibilizadoras que ha realizado el gobierno en estos años solo se centran en la violencia de género física sin incluir en ningún momento los otros dos tipos de agresión existentes. Hasta no hace mucho la violencia sexual no estaba considerada un delito si se producía en el matrimonio o pareja de hecho.
Según las estadísticas en el año 2009, se produjeron un total de 55 casos de violencia de género que acabaron en asesinato, de los cuales, sólo 19 fueron denunciados.
Con estos datos nos preguntamos si realmente son efectivas las medidas que el gobierno socialista y nos planteamos si se debería endurecer la ley para evitar que los casos de violencia de género sigan en aumento de forma tan descontrolada.
Pero para que el gobierno se de cuenta de que esta volviendo a errar en esta situación tan delicada no debería esperar a que haya más víctimas, que dejen ya las tarjetas rojas y pongan las medidas adecuadas para parar esta situación.
Estrella Delgado Gutiérrez
Secretaria de Igualdad de Oportunidades de NN.GG del PP de Soria |
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